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L a P e d r @ d a

Estados Unidos y Cuba: Kabul, Bagdad... ¿La Habana?

Rebelión.
29-02-04.

Fernando Montiel T.1
mafemoti@yahoo.com.mx - mafemoti@hotmail.com

Cuba: ¿fruta madura o manzana podrida?


Puede ser un gigante con pies de barro. La América Latina por la que todos los días luchan los herederos de Bolivar puede tener su talón de Aquíles en el Caribe. Si el ánimo intervencionista de Washington se ha topado -con el talento político de Fidel Castro, con la verdad sin oropeles de Hugo Chávez y con la valentía y la firmeza de Nestor Kichner- con un muro de contención en América del sur, en el Caribe la Casa Blanca ha encontrado el eslabón más débil de la cadena y la oportunidad para desarticular el engranaje geopolítico latinoamericano que amenaza con la emancipación.

El Caribe hoy, como la Indochina de ayer, es al mismo tiempo una amenaza y una oportunidad para los Estados Unidos. Los resultados de la “Teoría del Dominó” -con la que se justificó el paseo de los cuatro jinetes del Apocalipsis por el sureste asiatico a lo largo de dos décadas- hablan por si mismos: “hacia 1970 habían sido arrojadas más toneladas de bombas sobre el pequeño país de Vietnam que sobre Alemania y Japón durante toda la segunda guerra mundial”2, es decir, algo así como “7 millones de toneladas de bombas y explosivos equivalentes a 270 kg de TNT por sudvietnamita, equivalentes a 450 bombas de Hiroshima”3. Y aún así, el ejercito imperial resultó humillado. ¿Qué motivó la ferocidad del ataque? Fácil: el que un pequeño país pudiera mostrar que existía una forma de ser independiente. “Una manzana podrida que podía contaminar al resto de la canasta” (Chomsky). Vietnam fue en la década de los cincuenta y sesenta para Johnson, Kennedy y Nixon, lo que América Central fue en los ochenta para Reagan y lo que el Caribe puede ser para Bush en la entrada del siglo XXI: su peor pesadilla hecha realidad.

Cuba en el Caribe es la punta de lanza del dominó americano. Paradójicamente, pequeña, agredida por décadas, sin recursos económicos y sorteando toda clase de eventualidades, la mayor de las Antillas está derrotando a Washington al erigirse más como la “manzana podrida” que amenaza con contaminar al resto de la canasta que como la “fruta madura” que -según John Quincy Adams- caería con el tiempo bajo la férula de la potencia americana. Desde el Departamento de Estado, el Pentágono y la Casa Blanca se analiza correctamente que los gobiernos de Chávez, Kichner e incluso el de Luis Ignacio da Silva son prueba de esta podredumbre. El virus se ha extendido y la “vacunación” del vecindario es necesaria para evitar que la “infección” se siga propagando. Para un imperio liberación es igual a subversión o terrorismo, y por lo tanto la prioridad que tienen estos eventos político-sociales no debe subestimarse, y menos todavía cuando ocurren en el back yard imperial.

Ante la cada vez mayor articulación de la resistencia anti-estadounidense en la América continental, la desvinculación de los movimientos de oposición en el Caribe se muestra como la base sobre la que es posible diseñar un proyecto para contener el “Dominó Bolivariano” latinoamericano. Si a este aislamiento orgánico de la oposición en las Antillas (salvo por Cuba) se suma la crisis y la inestabilidad coyuntural que sufren algunos de los países en la zona (Haití), la ya de por sí extensiva presencia militar estadounidense en la región en lugares como Guantanamo (Cuba), Aruba y Curazao (Antillas Holandas), Fort Buchanan y Roosevelt Roads en Vieques (Puerto Rico) y las oportunidades que ofrece el tener gobiernos clientes vecinos del Caribe (México, Colombia, Honduras por mencionar algunos) lo que resulta es un escenario ideal para iniciar una fuerte contraofensiva política e incluso militar que podría derrumbar lo que con sangre, sudor y lágrimas se ha construido a favor de los más desposeídos del continente. Para decirlo en pocas palabras: Cuba está en peligro.

De las muchas cabezas de la hidra latinoamericana, la cubana tiene una importancia capital: si la isla cae, se desploma el resto de América Latina. El David caribeño ha derrotado ya a varios Goliats estadounidenses (uno por cada presidente). El peso sicológico que esto tiene en la clase política imperial es considerable. Si en Vietnam la Casa Blanca no escatimó el uso extensivo de la violencia con fines políticos (fascismo para acabar pronto) con el objeto de conjurar la humillación que de todas formas sufrió –y eso que Vietnam está a miles de kilómetros de distancia- no es difícil imaginar los proyectos que se cocinan en los pasillos imperiales para subordinar a La Habana, afrenta de largo aliento al orgullo anglosajón, a tan solo 90 millas de distancia.

Desde el nacimiento del gobierno revolucionario, la nueva Roma le ha atacado con dos tipos de estrategias: el desgaste y la agresión quirúrgica.

El desgaste

La primera de estas estrategias es extensiva en su margen de acción y permanente en su dimensión temporal, y es tan inhumana socialmente como inútil en tanto instrumento político. Torricelli y Helms-Burton son los nombres infames que sintetizan su escencia. Sobre la base del acoso y la privación, esta primera pauta de agresión es aderezada de cuando en cuando por actos de hostilidad complementaria cuyo objeto es afianzar la percepción desinformativa de que lo que se tiene en Cuba es “la última dictadura del hemisferio occidental” (George W. Bush), dictadura que -siempre dentro del discurso del neofacismo americano- “desestabiliza la región... impidiendo los procesos democráticos libres y justos en América” como dijo Adam Ereli, portavoz adjunto del Departamento de Estado (5.1.2004). Tan solo un día después, Roger Noriega (Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisfeio Occidental) remató diciendo que “tenemos fuentes de información que describen una imagen inquietante de la implicación cubana en el respaldo a elementos en varios países que buscan desestabilizar gobiernos democráticamente elegidos”. Dardos como estos son moneda corriente de la diplomacia estadounidense y su cantidad se antoja infinita desde 1959. La razón por la que estos mecanismos no han funcionado para socavar los cimientos del gobierno revolucionario es, entre otras cosas, porque las acusaciones son falsas en su contenido pues no resisten la comprobación empírica. Veamos.

Sin duda Erely y Noriega tienen razón en lo que respecta a la asistencia que brinda Cuba a otros países de América Latina, aunque su interpretación de las razones es erronea por ignorancia o por conveniencia. La Heritage Foundation -“tanque pensante” de ultraderecha, conservador al extremo y de amplias credenciales anti-castristas- recientemente liberó un documento que da cuenta de lo que hace Cuba en América Latina: “...Fidel Castro has sent more than 10,000 doctors, teachers and intelligence specialists to Venezuela...” (Strengthening America´s Southern Flank Requires a Better Effort, Carafano, James J & Johnson Stephen. Backgrounder No. 1727. Feb. 20, 2004). ¿Qué tan amenazadores pueden ser doctores y maestros? Mucho si consideramos que precisamente la atención de las necesidades básicas y la capacitación son la base de la movilización popular que tiene hoy en jaque al imperio en su flanco sur. ¿Y que hay de los especialistas en inteligencia? Pues contra lo que señala Noriega están ahí, no para “desestabilizar a un gobierno democráticament elegido” sino para afianzarlo, porque en los hechos –y una breve revisión de los procesos político-electorales de la última década en el continente daría cuenta de ello- eso es el régimen de Chavez en tanto es resultado de uno de los índices de votación más elevados registrados en la región, índices que además, se obtuvieron en uno de los procesos electorales más limpios y concurridos de la historia de Nuestra América.

Noriega ataca a Castro, y la Heritage Foundation hace lo propio con Chávez. El documento de marras además de calificar al presidente venezolano de “regional troublemaker” lo acusa de estar “fanning flames of social unrest by encouraging indigenous activists in Bolivia and Ecuador to rise up against elected leaders”. Cuando habla el texto de la Heritage de líderes electos ¿Se refiere en Ecuador al corrupto gobierno de Jamil Mahuad o al gobierno de Lucio Gutiérrez que por traidor perdió toda su base popular?, ¿y en Bolivia se refiere al gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada mejor conocido como el “Presidente mata-gente”?. En ambos casos los ejemplos escogidos por la inteligentzia conservadora le hacen un muy flaco favor a su causa. En todo caso Cuba envía médicos, maestros y especialistas en inteligencia para apoyar gobiernos con pleno respaldo popular, es decir, a gobiernos legítimos. Washington hace lo suyo enviando agentes de la CIA, torturadores y militares para afianzar a regimenes represivos e ilegítimos (lease Colombia y un largo e histórico etc.). Los ejemplos sobran, negarlo tan sólo es evidencia de ignorancia o complicidad. Para la democracia como se entiende desde el Potomac, sin duda maestros y doctores son un semillero de conspiradores y desestabilizadores: sólo con esta luz es que cobran algún matiz de realidad las declaraciones de Bush, Noriega, Powell y su pandilla de “expertos”.

¿“...Fidel Castro has sent more than 10,000 doctors, teachers and intelligence specialists to Venezuela...”?. ¿Y que hay de los Estados Unidos? La Habana no sólo no ha agredido a Washington sino que incluso, les ha asistido de la misma forma en que asiste a Venezuela: durante el trance del 11 de Septiembre Fidel Castro dijo al día siguiente de la tragedia que Cuba “siente el dolor y la tristeza junto al pueblo norteamericano” y que ofrecía “apoyo médico, plasma o cualquier cosa que puedan necesitar”. ¿Intelligence specialist to Venezuela?, Cuba ha prestado ayuda también al FBI –que no a la CIA- en las tareas de recolección y análisis de información sobre verdaderas actividades terroristas al interior de los Estados Unidos (como aquellas que se desarrollan en el seno de la Fundación Cubano-Americana con sede en Miami), aun corriendo el riesgo de que dichos análisis e información no solo no sea utilizados por el FBI para impedir estas actividades, sino que incluso sea utilizada por la CIA para alentarlas. ¿Cuándo hicieron esto?, ¿cómo? ¿son mentiras?: El 16 y el 17 de Junio de 1998 “Las autoridades de la Seguridad del Estado Cubano, en un intercambio con el FBI, le entregaron 230 páginas sobre actividades terroristas contra Cuba, cinco videocasetes con conversaciones e informaciones transmitidas por las cadenas de televisión sobre acciones terroristas contra Cuba y ocho cassetes de audio ascendentes a dos horas y 40 minutos, sobre llamadas telefónicas de terroristas centroamericanos que estaban detenidos con sus mentores en el exterior. El FBI reconoce estar impresionado por la abundancia de pruebas y responde que dará respuesta en dos semanas”. Esta información fue liberada tanto en Cuba (Mesa redonda informativa, 28 de Junio, 2001. CIP) como en los Estados Unidos (El Nuevo Herald, 13.1.2001). ¿Cómo ha respondido la Casa Blanca? Irónicamente, arrestando y encarcelando a los especialistas autores de esta colaboración bajo los paradójicos cargos de “conspiración”, “terrorismo”, “subversión” y “atentados contra la seguridad nacional”. Respecto a todo esto la Heritage Foundation, Bush y su séquito no tienen una sola palabra.

Pero ¿qué no entonces Noriega y la Heritage tiene razón?, después de todo el gobierno estadounidense es el que más gobiernos democráticamente elegidos ha desestabilizado a lo largo de la historia, y entonces el apoyo prestado por Cuba la convierte en cómplice criminal. No es así. Mientras que el apoyo en materia de inteligencia a Venezuela es para afianzar a uno de los gobiernos aliados más legítimos del continente, la colaboración en el mismo rubro que se ha prestado a los Washington es un acto de autodefensa en el entendido de que el anti-castrismo en Miami es la principal fuente de agresión y subversión que enfrenta la isla: en ambos casos el objetivo último es defender los intereses del Estado cubano en sus tres dimensiones básicas: población, territorio, gobierno. (La historia sería diferente si por ejemplo Cuba, como hace Israel, asistiera los esfuerzos que hace la CIA para crear bandas paramilitares en Colombia, Ecuador o Perú, pero no es el caso). Por su parte, las ofertas de asistencia humanitaria a Venezuela y Estados Unidos demuestran la fidelidad, la congruencia y el compromiso de la revolución cubana con sus principios fundamentales al tender la mano a los débiles y los que sufren independientemente de la bandera que los cobija: la solidaridad en este plano es con los pueblos, no con los gobiernos.

Además del acoso político y económico, y de los ataques directos de la diplomacia estadounidense, esta primera estrategia también contempla el fomento de la agresión multilateral complementaria como las condenas que año con año promueve la potencia imperial en contra de La Habana en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), o en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra a través de sus Estados lacayos. Las acciones de la OEA no merecen mayor comentario considerando que el organismo, en sí mismo, es la mesa de té del Departamento de Estado. Más interesante en cambio es la dinámica de la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra. El fondo de lo que ocurre en este foro lo explicó con mucha claridad y sencilléz Jorge Bolaños -Embajador de la Cuba en México- el 27 de Mayo del 2003 en un acto conmemorativo al 50 aniversario del Movimiento 26 de Julio. “Si la votación es abierta, hay países que votan en contra de Cuba por miedo a los Estados Unidos, sin embargo, cuando la votación es secreta, Cuba es apoyada por amplias mayorías”. Desde 1989, Cuba ha permanecido de forma ininterrumpida como miembro de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas; Estados Unidos en cambio lo había sido por un espacio de 54 años. Mientras que el 10 de Mayo de 2001 la Casa Blanca sufrió la humillación de verse expulsados de esta instancia, la permanencia de Cuba fue ratificada, y -por si quedara alguna duda- todavía el 29 de Abril del 2003 su presencia fue aplaudida nuevamente por la comunidad internacional al asegurarle un asiento en esa instancia para el periodo 2004-2006. ¿Cómo se explica todo esto? Fácil: las votaciones para condenar a Cuba son abiertas mientras que las votaciones para la permanencia de los miembros de la Comisión son secretas. Luego entonces cabe una pregunta incómoda ¿cuál es la verdadera opinión de la comunidad internacional sobre lo defensa de los derechos humanos en Cuba? Ante muestras tan evidentes de apoyo los funcionarios estadounidenses sólo alcanzan a balbucear patéticas explicaciones como la que esgrimió el Embajador Kevin E. Moley el 10 de Febrero del 2003, cuando Libia –país “terrorista” según Washington- resultó electa para presidir la vigesimoquinta sesión de la Comisión: “Esto no es una derrota para los Estados Unidos, es una derrota para la Comisión de Derechos Humanos”. ¿De verdad?. Incluso en la OEA –en donde rara vez ocurre algo interesante- se brincó la cereza del pastel: En Junio de 2003, los Estados Unidos fueron también expulsados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. ¿También es derrota de la Comisión en lo particular y de la OEA en general?

A los actos permanentes y sistemáticos de terrorismo político, económico y comercial que llevan impreso el sello Made in the USA, se deben agregar gestos hostíles que sólo contribuyen a tensar la relación entre como la cancelación unilateral por parte de Washington de las pláticas migratorias semestrales bilaterales “única instancia oficial de diálogo entre ambos” (La Jornada, 7.1.2004).

La frecuencia, variedad y permanencia en el uso de esta primera estrategia por parte de la Casa Blanca ha provocado en la dirigencia isleña el desarrollo de un talento diplomático excepcional. Al mismo tiempo, la agresión permanente ha despertado en el régimen cubano una intensa dinámica de análisis introspectivo, de evaluación permanente y de proyección política respecto de las debilidades, las fortalezas, las oportunidades y las amenzas que implica tener al imperio más extenso, más poderoso y más agresivo de la historia como vecino y enemigo a tan sólo 90 millas de sus costas.

A pregunta expresa respecto de “el futuro de la Cuba de Castro”, un ex representante por muchos años del Vaticano en la isla llegó a decir a Walter Astié-Burgos (actual Embajador de México en Honduras) que “nada puede crecer a la sombra del gran árbol”. El nuncio estaba equivocado (como lo estuvo también la iglesia cuando negaba la existencia del alma “india”). Los resultados están a la vista: De Eisenhower y Kennedy a Clinton y Bush, pasando por Johnson, Nixon, Ford, Carter y Reagan entre otros, Cuba hoy sobrevive, vive, crece, destaca y trasciende en la historia, el tiempo y el espacio. La inutilidad política de esta primera estrategia se demuestra con la sola existencia del régimen cubano tal y como es: tan legítimo, soberano, justo y humano como es posible serlo “a la sombra del gran arbol” imperial.

La agresión quirúrgica

¿En que consiste la “desestabilización quirúrgica? Un ejemplo por demás elocuente ocurrió entre el 13 y el 23 de Mayo del 2003. El 13 de mayo se anunció la declaración de persona non grata de 14 diplomáticos cubanos y la expulsión de territorio estadounidense de 7 de éstos por el cargo de espionaje. Diez dias después, cuando los ánimos estaban todavía muy exaltados y las relaciones entre ambos países habían entrado en una nueva espiral de crisis, aeronaves de la fuerza aérea estadounidense violentaron el espacio aéreo cubano en un acto flagrantemente ilegal. ¿Algo más? una de las aeronaves comenzó a transmitir señales de radio y televisión invitando a la subversión en Cuba. ¿Eso es todo? No, ésta aeronave era seguida por aviones caza de la fuerza aérea de aquél país. Prácticamente todas las normas legales aplicables al caso fueron quebrantadas en este episodio, incluso -dada la naturaleza de la relación bilateral, de los aviones invasores, y de los contenidos de los mensajes que se transmitían- la operación en su conjunto podría ser tipificada –de acuerdo con el derecho internacional- como un acto de guerra de agresión. El incidente ocurrido 10 días antes tenía la intensión de “sensibilizar” a los cubanos, es decir, herirlos con el objetivo de que perdieran el control con la operación de guerra sicológica que llevó a cabo la fuerza aérea el día 23. La reacción que esperaba -y que deseaba- la Casa Blanca era una similar a la que tuvo el régimen de Fidel Castro el 24 de Febrero de 1996, cuando dos avionetas de la organización “Hermanos al Rescate” fueron derribadas por aviones de combate cubanos tras violentar el espacio aéreo de la isla para invitar, también en esta ocasión, a la subversión. Más allá de la verdad y de consideraciones morales o legales, una reacción en el 2003 como la de 1996 habría resultado la excusa perfecta para desatar una intervención armada por parte de Washington con la excusa de haber sufrido en su contra una “agresión militar unilateral e injustificada” por parte de La Habana. El objetivo de las aeronaves que escoltaban al que transmitía era dar una respuesta inmediata a cualquier “acto hostil” cubano. La provocación y las intensiones eran evidentes, La Habana no cayó en la trampa y con ello desarticuló todo el plan. Sin embargo, el mismo día de la crisis, el presidente cubano abiertamente habló de la posibilidad de una intervención armada de el imperio contra la mayor de las Antillas.

Con un coeficiente intelectual por debajo de la media (y disiminuido todavía más por sus antecedentes de adicción al alcohol, a las drogas y por su todavía vigente fanatismo religioso al discurso del reverendo Graham) George W. Bush dio por sentado que la mentalidad del Comandante Castro (cuya genio política y militar reconocen incluso sus más acérrimos detractores) era igual de simple y mecánica que la suya: estaba equivocado.

Ignorando olímpicamente todos estos hechos, James Cason (jefe de da Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana) ha hecho eco de las declaraciones de Bush, Powell y Rumsfeld en el sentido que Washington no tiene ninguna intensión de invadir Cuba. Declaraciones que no solo no empatan con los hechos, sino que incluso parecen una repetición del pasado: haciendo honor a la memoria, es importante recordar que mientras Roosvelt presentaba urbi et orbi su “política del buen vecino” (no intervención, no agresión), Estados Unidos tenía tropas estacionadas en Haití, República Dominicana y Nicaragua y no mantenía relaciones diplomáticas con México. Esta es una enseñanza histórica: en términos militares y geopolíticos, si los Estados Unidos dicen que no van a hacer algo, lo más prudente es prepararse para lo peor.

La amenaza...

Ante el fracaso y el cinismo de la estrategia de desgaste, las operaciones que se enmarcan dentro de los lineamientos de la agresión quirúrgica tienen muchas más posibilidades de éxito en tanto su alcances y repercusiones son más altos, impredecibles y planificables con largo tiempo de anticipación (además de la ventaja que representa el factor sorpresa). Su importancia y peligrosidad no deben ser subestimadas ni por un momento, no debemos olvidar que, después del de Adolfo Hitler, el de George W. Bush es uno de los pocos gobiernos que ha lanzado dos guerras de agresión al hilo: si Cuba -con toda la experiencia que tiene lidiando con los proyectos de subversión estadounidenses- llegara a caer en alguna trampa de este tipo, su aplicación extensiva en otras naciones del continente es altamente probable. Vietnam en el pasado, pagó –y paga todavía- con sangre y lágrimas los avatares de ser “manzana podrida” y no “fruta madura”. Cuba por su parte se regodea –no sin problemas- en el siglo XXI, como lo hizo durante la segunda mitad del siglo XX, de las alucinaciones decimonónicas de John Quincy Adams que todavía permean el pensamiento político estadounidense. Esto es todo lo que importa en los pasillos de la Casa Blanca: Quieren y buscarán forma de ponerle un remedio. La pequeña isla es pues, un laboratorio y la primera línea de defensa en América Latina: En Cuba se juega el futuro del continente. “En situaciones extraordinarias, los actos extraordinarios son ordinarios” dijo Viktor Frankl en su momento, esta frase describe con precisión las relaciones Washington-La Habana: Nada nos debe extrañar, aquí todo es posible. ¿Invasión a la isla? Con elegancia y como en Henry V, Shakespeare respondería “La expectación flota ahora en el aire”.

1 Editor, analista y consultor en relaciones internacionales y resolución de conflictos.

2 Degler, Carl N., et al. Historia de los Estados Unidos: La experiencia democrática, Edit. Noriega, México, 1992. p. 631.

3 Gonzales, Mónica. Citada en Montiel T., Fernando, De Irak a Vietnam: La lógica del corazón y la lógica de la razón. Rebelión. 9.9.03).

"Mientras haya en frente un pirata como EEUU, el Comandante Fidel y yo disparamos en la misma trinchera."

"Mientras haya en frente un pirata como EEUU, el Comandante Fidel y yo disparamos en la misma trinchera."

Entrevista a Julio Anguita, ex coordinador de Izquierda Unida y ex alcalde de Córdoba

Alejandro Massia/Julio Otero
Tiempo de Cuba


Julio Anguita no parece haber perdido las buenas costumbres porque llega a nuestra cita con puntualidad militante. Durante la entrevista, comprobamos que el que fuera coordinador general de IU durante muchos años, mantiene la pasión por la política y conserva la misma lucidez y perspectiva crítica de siempre, aunque eso sí, parece más pesimista con la situación mundial actual. Asegura que Cuba es una aportación indiscutible a la historia de la revolución y opina que apoyarla significa hoy "compromiso contra la globalización". Fustiga a los políticos de izquierdas que tienen miedo a presentarse "como lo que somos, rojos," y augura un porvenir sombrío para el Estado Español si no se reconoce a los distintos pueblos que lo integran. Al término del encuentro, pudimos darnos cuenta de lo que se echa en falta una figura de su talla en estos tiempos de tanta mediocridad política.

-Para empezar, nos gustaría que hablara de las veces que ha estado en Cuba y las impresiones que le causaron sus distintos viajes.

Bueno, yo he visitado Cuba en 5 ocasiones y he visto el país en distintos momentos de su historia reciente. Las primeras 2 veces, allá por los años 80, vi una revolución muy pujante, donde hasta los propios cubanos que estaban en contra me reconocían que la formación política que tenían para combatir el régimen se la había proporcionado el propio Castro. Me llamó mucho la atención la tremenda libertad de la gente corriente, el alto nivel político y cultural de la población, la participación de la sociedad en los asuntos del país... Vi un sistema democrático, no de partidos, que me gustó muchísimo.

Después, tras la caída de la URSS, he viajado en otras tres ocasiones y he visto los problemas derivados de la escasez de petróleo, el tener que admitir el tema del turismo y los empresarios españoles, el desencanto de parte del pueblo, el tener alguna que otra emisora de radio permanentemente bombardeando los oídos de los cubanos sobre un supuesto paraíso americano... Todo esa perspectiva también la tengo. Pero aun así he de decir que Cuba, a pesar de todo, ha seguido conservando su personalidad.

-¿A qué se refiere exactamente?

Sí, a que hay sectores de la población, por ejemplo el colectivo de las personas negras, que saben que es el único sitio donde son iguales que los blancos. Y otros que mirando a su alrededor se dan cuenta que viven mejor que su entorno si se atienen a la calidad de vida en cuanto a sanidad, educación, acceso a los libros o posibilidades de participar se refiere. Lo que pasa es que esto a veces no es valorado lo suficiente por los propios cubanos, porque las generaciones que hicieron la Revolución y levantaron el país van muriéndose poco a poco. Entonces, entra gente que eso que es tan importante le suena a las batallitas de papá y así es como se van minando las resistencias.

-¿Qué balance global haría de estos 45 años de Revolución?

Para mí Cuba constituye una aportación fundamental a la historia de la revolución mundial, guste o no guste a los EE.UU o a una cierta izquierda europea, por llamarla de alguna manera. Yo me dirigiría a los que no estamos en Cuba y les diría que observemos el proceso, veamos cómo arrancó y tengamos el valor suficiente para afirmar que aquello sigue siendo una vía válida con todas su fuerza y con todos sus fallos. Para mí el apoyo a la Revolución Cubana hoy es compromiso contra la globalización. Mientras haya un pirata en frente como EE.UU, violando el derecho internacional y apretando a una pequeña nación llamada Cuba, el comandante Fidel y yo, en la misma trinchera, disparamos contra él. Y después, entre tiro y tiro, podemos discutir ciertas cosas en las que a lo mejor no estamos de acuerdo.

-Lo que acaba de afirmar no es muy políticamente correcto que digamos, sobre todo en estos tiempos que corren...

Sí, sé que no está bien visto hablar así, pero eso es un problema de los que tienen miedo al que dirán, el mío no lo es desde luego. En la vida uno tiene que tener sentido de la propia estima. Por eso, intentar medir con los parámetros de cualquier otro país a Cuba, olvidando la Ley Torricelli o la Helms-Burton, los más de 500 atentados montados por la CIA y reconocidos por el Senado norteamericano contra Fidel, los bombardeos con ciertas bacterias sobre campos de caña de azúcar, el bloqueo que la Asamblea General de Naciones Unidas tantas veces ha condenado, etc, etc. me parece indecente, indecoroso y además suicida. Tengan en cuenta que yo soy de un partido con una ideología que nunca fue fuerte en el mundo y cuando nos apuntamos a esta fuerza política sabíamos lo que era y que íbamos a contracorriente.

-Sin embargo, entre los partidos políticos españoles tradicionalmente de izquierdas hay mucho miedo a la hora de pronunciarse sobre Cuba.

Hay mucho miedo y a veces, perdonadme la expresión, muy poca vergüenza también. Yo hace poco he visto algunas declaraciones de ciertos dirigentes que cuando se les ha preguntado por el tema de Cuba se han asustado. Y lo que no saben es que eso les hace perder votantes y encima no ganan a los otros. No son ni siquiera buenos compradores.

-¿A qué achaca esa actitud? ¿Afán de respetabilidad quizás?

¿Pero de qué respetabilidad hablamos? Será la respetabilidad del usurero, porque para mí, por ejemplo, ni Aznar ni Solana tienen ninguna respetabilidad. Son ilustres delincuentes que no pueden ser detenidos y juzgados simplemente porque no hay una correlación de fuerzas que lo permita. Yo llamé en su día a Javier Solana criminal de guerra y lo sigo manteniendo. Además, estamos viviendo unos momentos en que parece que las cosas están dormidas y es precisamente ahora cuando hay que tener las posiciones claras, lo que no quiere decir irreductibles. Yo no creo que haya que encastillarse en la defensa de unas posiciones sin argumentarlas, eso es un numantinismo que no entiendo.

-¿Se equivoca entonces la izquierda cuando condena al sistema cubano?

Claro que sí. La izquierda, si algún día quiere revitalizarse, tiene que acudir a la historia y aprender lo que supuso el régimen de Batista y lo que ha supuesto el intento permanente de EE.UU por hacerse con la isla porque era un enclave perfecto para sus intereses. Pero resulta que de pronto le sale una Cuba que le dice "mire usted, yo soy independiente". Entonces, esa bandera de independencia es lo que le jode verdaderamente a EE.UU, no que Castro sea comunista. A partir de ahí han ido construyendo la idea de que Cuba es la mala oficial, un lugar siniestro donde hay un dictador sangriento, etc. Todo esto, además, enmarcado dentro de una filosofía muy de El Corte Inglés, ensalzadora de lo joven, y claro, Fidel no es ningún chaval. Ahora bien, la juventud es algo extraordinario, por supuesto, pero por sí misma no es garantía de que sea lo mejor.

-De sus encuentros con Fidel ¿qué es lo que destacaría? ¿con qué se queda?

Lo que más admiro es su gran preparación y su capacidad didáctica. Los discursos que yo le he visto dar están siempre impregnados de humor, de acercarse con cierta sorna a la gente, pero al mismo tiempo si uno se fija puede apreciar que han sido concienzudamente preparados y que están hechos desde la precisión y el análisis marxista más ortodoxo. No se me olvidará nunca un discurso que dio en Managua (Nicaragua), en la toma de posesión del presidente Daniel Ortega, a la que acudió sorpresivamente y allí dijo: "los americanos me han criticado porque yo me he presentado de manera sorpresiva y sin avisar, ¡cómo si no supieran ellos que yo no puedo avisar de mis viajes!". Fue bastante gracioso la verdad. Por cierto, en aquel viaje Fidel vino acompañado por el entonces director de El País, Juan Luis Cebrián, quien estaba totalmente obnubilado. Sí, sí, parecía la novia arrebatada de amor al lado del comandante. Vivir para ver.

-Antes ha dicho que había cosas de Cuba con las que no estaba de acuerdo. ¿Podría decirnos alguna?

Por ejemplo los últimos fusilamientos. Yo no estoy de acuerdo con la pena de muerte, venga de Castro o de quien sea. Pero independientemente de eso, es que creo que se cometió un error con esos tres fusilados. Si lo que se pretendía era dar un escarmiento, en ese caso pienso que hubiera bastado con condenarlos a trabajos forzados o algo por el estilo. De todos modos, esa es mi visión desde aquí, habrá que ver lo que está sucediendo allí. Dicho esto además, estoy seguro que hubo materia de sobra contra ellos y que en Estados Unidos por cosas 100 veces menores están tostando a cientos de personas... Y, por supuesto, como hice público en su día, estar en contra de la pena de muerte para mí no equivale a estar en contra de la Revolución. Volviendo a la metáfora que usé antes, éste sería el debate en la trinchera que yo mantendría con Castro mientras los dos le disparamos a los hijos de puta de en frente. Porque, vuelvo a repetir, nos la estamos viendo con la cara más fea del capitalismo y del imperialismo y, ante esto, hay que tener las cosas claras y no confundir al enemigo.

-Sin embargo, mucha gente aprovechó el momento para romper definitivamente con Cuba. El mismísimo José Saramago hizo una condena pública al día siguiente en el periódico El País. ¿Cómo valora ese gesto?

Bueno, es que siempre que sucede una cosa así suele venir acompañada de una provocación a las fuerzas de izquierdas para que éstas se posicionen. Y la campaña que se desató fue tremenda. Yo no es que pretenda disculpar a Saramago pero no puedo ocultar una especial debilidad por él. Saramago es rojo de verdad. Quizá fue la presión del momento lo que le llevó a pronunciarse asi. No lo sé.

-¿Se podría decir que la posibilidad de una intervención militar en Cuba puede ser ahora más real que nunca?

Sin duda. Hasta ahora no lo había dicho nunca, pero para que entendáis hasta qué extremo puede llegar el poder os contaré que antes de emprender mi último viaje a Cuba, en el año 97 o 98 -no recuerdo bien ahora-, el entonces Ministro de Exteriores, Abel Matutes, me llamó por teléfono y me vino a decir algo así como: "Mire, estoy aquí con Más Canosa y nos hemos enterado de que vas a ir a ver a Castro. Oye, me ha dicho Más Canosa que le digas a Castro que si permite unas elecciones libres, o con cierta sordina en la isla, estará dispuesto a que no haya problemas con Cuba".

-¿Se lo comentó a Fidel?

Ni se lo mencioné. Yo a Fidel con cosas de gángster no le voy. Pero para que veáis, esto es sólo un ejemplo de como se mueve todo un Ministro de Relaciones Exteriores de España. Por eso os digo que a estas alturas del partido no me parecería extraño que Bush, con tal de ganar las próximas elecciones y mantenerse en el poder, fuera capaz de atacar a la isla. Ya sabemos los favores que este pirata le debe a la mafia de Florida. Y Cuba, además, es apetitosa porque con ella el emperador podría colgarse el trofeo de haber acabado con el "Mal".

-Pero, ¿no cree que una agresión de ese tipo levantaría un gran rechazo a nivel mundial?

Miren, precisamente en estos momentos la capacidad de aguante y de encallecimiento de la conciencia, tanto de periodistas como de medios de comunicación o de dirigentes políticos, no tiene parangón donde quiera que estén. Tengan en cuenta que la libertad de información no existe y que lo alternativo llega a poca gente. Si se produjera una invasión, habría seguramente protestas, pero la gran mayoría miraría para otro sitio.

-Cuando se habla de Cuba, al final la pregunta de qué pasará cuando muera Fidel casi siempre termina apareciendo por algún lado. Nosotros no le vamos a pedir que juegue a ser adivino pero...

Yo se lo agradezco. No quisiera contestar a esa pregunta para no transmitir desánimo, porque la cosa está muy difícil, la verdad. El adversario es muy poderoso y los aliados que pueda tener Cuba son hoy por hoy muy sui generis, aunque yo sea un gran defensor de Hugo Chávez y su causa. Por otro lado, ni Raúl Castro ni los demás son como Fidel. Ese es el problema de contar con una personalidad tan excepcional, pero que es finita, y tener en frente lo que se tiene. Yo no quiero parecer pesimista, simplemente pretendo ser realista. Y ahora nos va a tocar pasar una fase muy dura de hegemonía del Imperio, de Bush o del que venga después, eso da lo mismo. Y la única que podría jugar un papel de contrapeso importante sería la Unión Europea, pero ésta no está por la labor, no tiene ninguna dignidad. De todos modos, cuando llegue ese día que habéis mencionado, la partida se jugará, cada uno tendrá que mover sus peones y ya veremos que es lo que pasa. Por ahora lo único que puedo desear es que Fidel Castro dure mucho tiempo.

-Sin embargo, paralelamente a esa crisis de la izquierda que usted ha señalado, asistimos también al renacer de ciertas opciones progresistas en América Latina, al tiempo que crece el movimiento antiglobalización...

Sí pero en nada comparable, a mi modo de ver, con los movimientos que se dieron en torno a Mayo del 68, cuando había figuras de la talla de Tito, Nehru, Lumumba o el propio Fidel Castro, o cuando se creó la Conferencia de los Países No Alineados. Pero es que además también se ha perdido la figura del intelectual comprometido. Algunos de ellos fueron seguidores de lo que pasaba en la URSS sin espíritu crítico; otros se situaron en un mundo de construcciones teóricas y se alejaron de la realidad de la gente; mientras que el resto abrazó el neoliberalismo y por tanto dejaron de ser intelectuales.

Para mí el hecho de que un partido como el Laborista británico tenga de secretario general a un tal Tony Blair y que Thomas Giddens sea su teórico oficial me indica mucho de hacia donde vamos. Y lo mismo digo del Partido Socialista Obrero Español, que tiene entre sus filas a gente como Javier Solana, con lo que ha hecho este tipo. O lo que está pasando en Rusia, donde hoy vemos cómo muchos de los burócratas que manejan las finanzas y el dinero sucio son antiguos miembros de la dirección del Partido Comunista. En fin, no me gustaría transmitiros una imagen pesimista, porque no me considero así, pero ante esta realidad inmediata no puedo mostrarme de otra manera.

Y mientras el movimiento obrero siga en esta postración, que yo creo que no va a cambiar porque ha perdido totalmente su sentido de clase, me temo que esto va a tener que bascular sobre otros colectivos. Estoy diciendo algo que para un marxista puede significar una especie de herejía, pero qué le voy a hacer.

-Cambiando de tema, estamos cerca de las próximas elecciones, ¿qué le parece cómo se está desarrollando la precampaña?

La precampaña se está centrando en las políticas de imagen, del insulto, de ordenadores sin cuenta en el instituto. ¡Serán estúpidos! Los institutos lo que necesitan es mil y una particiones clónicas de Sócrates. Asistimos también a una carrera loca por ver quien rebaja más los impuestos, presentándolo como si fuera una propuesta de izquierdas. ¡Serán imbéciles!. Existe un miedo tremendo en la izquierda a decir claramente que somos rojos. A mí, sinceramente, me causa risa esa tontería de la izquierda plural como si fuera una gaseosa. Por eso, salvo una excepción que voy a hacer con el compañero Rejón -con quien tengo una afinidad personal y política importante-, este año no pienso hacer campaña en ningún sitio. Yo no puedo hablar de la izquierda plural sin que se me corra el maquillaje porque es que no me lo creo; ni tampoco puedo decir eso de que hay que acabar con la derecha con el apoyo del PSOE. No sirvo para eso, se me nota, me da ataque de risa.

-¿En que espacio dentro de IU se siente más cómodo Julio Anguita? Últimamente se le ha visto en algún que otro acto de la llamada "corriente crítica" que se impulsó en Andalucía.

Yo he ido a todos los sitios donde me han llamado para que hable y siempre he procurado dar mis intervenciones por escrito para que no se me malinterpretase. No, no estoy enmarcado en ninguna familia ni en ningún cuartel. Mi posición está en los informes que se han hecho y en lo que se ha ido aprobando durante mucho tiempo. Es decir, yo reivindico el discurso de las dos orillas, estoy escandalizado de cómo los nuestros han asumido la mentira de la pinza y creo que el discurso de IU actualmente, pues no sé... cuando pase la noche del 14 de marzo ya hablaremos.

-¿Qué crees que dirá al final IU con respecto al referéndum de la Constitución Europea?

La manita de Julio Anguita González desde luego va a votar que no. Si mi fuerza política optara por defender un sí crítico, con todos los respetos al mundo homosexual, estará cometiendo una mariconada. Eso no se puede votar desde la izquierda. Y los sindicatos, con todos mis respetos, cuando están diciendo que eso es una maravilla están demostrando que no sólo han perdido el norte sino también el sur, el este y el oeste, definitivamente están desnortados

-Están dentro del pensamiento único...

Joder es que eso ni siquiera es pensamiento. Un sindicato no puede anunciar que va convocar manifestaciones y luego decir que Maastricht es bueno. Eso es como gritar ¡viva la virginidad! y hablar después del amor. Esa estupidez de mensaje, propia de los que no tienen alma ni conocimiento ni sentido, es lo que está delirándose. Me dicen que soy muy duro pero más dura es la realidad. Es que están votando aquello por lo cual mañana van a salir a la calle a protestar. Porque cuando dijeron que sí a Maastricht estaban también diciendo que sí al Pacto de Estabilidad, al déficit cero, a la reforma del mercado laboral, a la competitividad vía rebaja de salario y a acabar con el sector público. ¿O es que no han leído lo que firmaron?

-Lo mismo que hablábamos antes. De nuevo el temor a señalarse lleva a la izquierda a adoptar posiciones de derecha...

¡Pero como no te vas a señalar! Cuando uno entra en el PCE, en IU o en CC.OO ya se está señalando en el momento que decide coger ese camino. ¿Cómo tú puedes pretender pertenecer al partido comunista, por ejemplo, sin señalarte? Cuando uno decide formar parte de una determinada cofradía tiene que saber a lo que se expone.

-Otro de los temas tabú aquí en España puede ser el del País Vasco, ¿no cree?.

Sí. Sobre el País Vasco se podrían decir muchas cosas.Yo tuve que arrostras parte de las siglas de mi organización para traer a Córdoba a Juan José Ibarretxe simplemente a hablar, y fueron bastantes cosas feas las que se nos dijo. Yo, la verdad, cada día estoy más seguro de uqe la ETA actual está teledirigida por las cloacas del Estado. Por otro lado, existe una gran manipulación en los medios de comunicación. Un ejemplo lo encontramos en el último fallo del Tribunal de Estrasburgo, que nos lo han vendido como un gran espaldarazo a la Ley de Partidos y lo único que dictó es que el Gobierno Vasco no podía interponer ese recurso porque no era competente. A la gente hay que decirle, por tanto, que ha sido un problema de procedimiento y no de contenido. Y lo que están consiguiendo es que cada vez más gente se haga del PNV. Querían ir a las bravas y así no van a conseguir nada. Sinceramente creo que España está todavía por hacer. por manifestar su voluntad. Yo me siento español, creo que podemos hacer este proyecto, pero sabiendo quienes son las partes que lo componen. Sin embargo, mientras haya esa imposición, los otros seguirán radicalizándose y así no vamos a ningún lado. En concreto con el País Vasco el gobierno se ha encerrado como el toro en el burladero. Y van a perder.

Echando un poco la vista atrás, ¿cuál cree que ha podido ser su mayor error político Julio? Uno muy gordo: creer que lo que yo veía lo podían ver también los demás. Yo me imaginaba que las cosas estaban claras y que lo que se aprobaba en el partido era para ser asumido pero no era así. Quizá tenía que haber tenido menos de esa ilusión optimista y haber pensado más en la condición de la naturaleza humana.

-¿Y su mayor acierto, aquello de lo que se siente más orgulloso?

Pues que dije lo que pensaba, defendí lo que creí y, además, con el paso del tiempo los hechos me han dado la razón.

-¿Podría ser más concreto?

Sí, por ejemplo, cuando hubo que aguentar el tema de Nueva Izquierda y mira ahora, están en el PSOE, como algún que otro secretario general de CCOO. O también algunas cosillas que dije en su día sobre Maastricht o los sindicatos y mira lo que está pasando.

-Además lo dijo en plena época del felipismo, con lo difícil que era eso entonces...

No creáis. Felipe González era un virtuoso de las fumatas, era el Maradona del humo. Pero es que el de ahora (refiriéndose a Aznar) es piedra berroqueña, un alcornoque tallado en pensamiento joseantoniano. Y contra un alcornoque no cabe casi nada. Éste además utiliza lo peor del sentido común popular y conecta con los partidarios del miedo, ésos que no se manifiestan contra la guerra ni tampoco a favor pero que están de acuerdo y son tan responsables como los que la hacen. Me estoy refiriendo a ese honesto ciudadano que está en su piso y no quiere saber nada de lo que pasa, que se santigua y todo, pero que está conforme con que se vaya a Irak y se mate a tanta gente. El problema de la revolución es como ir cambiando eso; ahí está la costra, la mugre. Y Aznar es un producto que sale de esa mugre.

-Bueno, centrándonos ya en el plano personal, nos gustaría saber qué es del Julio Anguita actual. ¿A qué se está dedicando ahora?, ¿tiene algún proyecto en mente?

Pues hago una vida normal en casa y voy al gimnasio tres veces por semana. En lo que se refiere a mi actividad productiva, os diré que los lunes suelo escribir un artículo para la revista La Clave, donde comparto sección con el ex ministro Pimentel y Pablo Castellanos. Los martes voy al Instituto donde he ejercido como profesor para impartir un curso sobre el tema europeo a 32 personas, entre las que hay alumnos de 2º de bachillerato, profesores y padres. Tengo también programadas en mi agenda varias conferencias que dar en distintas Universidades españolas; las más inmediatas en la Autónoma de Madrid y en Alcalá de Henares. Y además participo en el colectivo Prometeo de Córdoba y en la plataforma Unidad Cívica por la República.¡Ah se me olvidaba! también estoy escribiendo lo que iba a ser mi tesis doctoral, que en su día no pude acabar porque me eligieron alcalde y la tuve que dejar aparcada. ¡Así que si hay algún jubilado que tenga tanto como yo que me lo diga!.

Entrevista a Gladys Ayllón y Elio Gámez, del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos

Entrevista a Gladys Ayllón y Elio Gámez, del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos

Rebelión.
24-02-04

"La única garantía de la Revolución es estar preparados"


Para satisfacer a sus votantes cubanos de Miami, el presidente Bush que aspira a la reelección, aumenta las presiones sobre Cuba, y sus funcionarios hablan abiertamente de provocar un cambio en la isla por cualquier medio. Por eso, para los cubanos, "la única garantía para mantener la Revolución, es estar preparados", afirmaron Gladys Ayllón Oliva y Elio Gámez Neyra, integrantes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) de visita en Suecia.

Ambos representantes del ICAP del área de atención a los países nórdicos, participaron en Gotemburgo del Encuentro de Organizaciones de Solidaridad de los Países del Norte (que incluye a los países escandinavos más Inglaterra e Irlanda).

En el encuentro, las organizaciones resolvieron continuar con el trabajo de denuncia y lucha contra el bloqueo norteamericano a Cuba, divulgar la realidad de la situación en la isla y contrarrestar la difamación de los grandes medios de comunicación social.

Otra prioridad acordada en la reunión "fue la de impulsar la liberación de los 5 compañeros detenidos en Estados Unidos, lograr que se realice un nuevo proceso, imparcial, fuera del ámbito de Miami. También se acordó denunciar la constante violación de sus derechos humanos, cuando no se les permite las visitas de sus familiares", dijo Elio Gámez.

"La única manera de modificar esta situación es influir sobre la opinión interna a través de la presión internacional. El gobierno de Estados Unidos ignora la opinión pública internacional, y sólo hace caso a la opinión pública interna, especialmente en un año electoral", añadió.

Los grupos de solidaridad en todo el mundo han acordado publicar en marzo un aviso de media página en el diario "The New York Times" denunciando la situación de los 5 compañeros. Para lograr publicar este anuncio se tuvo que negociar mucho, y finalmente, después de acordar un pago de 30.000 dólares se editará el próximo mes, explicó a su vez Gladys Ayllón.

Elio explica que la situación de los 5 detenidos es una prueba del doble rasero aplicado por la administración Bush sobre el terrorismo. Recordó que durantes años Cuba denunció los grupos terroristas cubanos que se estrenaban en territorio de Estados Unidos, con la complicidad o la tolerancia de los diferentes gobierno, y que desde allí partieron saboteadores a Cuba que colocaron bombas en hoteles y centros turísticos, matando y amendrantando a los visitantes. Ante esta inoperancia de los gobiernos norteamericanos para controlar a los terroristas, Cuba se vio obligada a infiltrar esas organizaciones para defenderse, subrayó.

El Encuentro resolvió también acompañar la manifestación que se llevará a cabo en Ginebra en defensa de Cuba, cuando se abra el período de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, y su transformación en una comisión donde los países ricos juzgan a los pobres con una política de doble moral donde las potencias jamás son acusadas y menos condenadas.

EE.UU. mantiene la provocación

Sobre las relaciones de Cuba con Estados Unidos, los representantes caribeños destacaron que el gobierno de Estados Unidos ha estado boicoteando las conversaciones migratorias, y ha emprendido una campaña internacional para acusar a Cuba y Venezuela de desestabilizar el continente.

"La estrategia de la CIA y de la gusanera cubana de que la Revolución Cubana se caería con la muerte de Fidel, no se sostuvo, y ahora están realizando esfuerzos para provocar un cambio en Cuba de la manera que sea, por lo que la única garantía para mantener la Revolución, es estar preparados. Estados Unidos debe pensar que si en Irak han encontrado resistencia, pese a la casi desorganización, en Cuba las cosas serán mucho más difíciles si intentan la misma aventura militar" sostuvo Gámez.

Los delegados cubanos se refirieron también al giro de los gobiernos de la Unión Europea, al adoptar la misma política que Estados Unidos en relación a la Revolución Cubana. "Analizan la situación de Cuba bajo un prisma europeo, sin ver las condiciones en que se desarrolla la Revolución, de guerra no declarada, y bloqueada.

Que quiten primero el bloqueo y muchas cosas podrían cambiar en Cuba" dijo Elio Gámez. Destacó que en la última Asamblea de las Naciones Unidas, el órgano más representativo, una abrumadora mayoría condenó el bloqueo, con la sola oposición de Estados Unidos e Israel.

Gladys Ayllón recordó que Cuba es el único país latinoamericano que no tiene convenio de colaboración con Europa debido a que es al único país al que se le han establecido condiciones para acordarlo.

"La Unión Europea ha preferido ahora el trato con una supuesta disidencia, ignorando la relación con el Estado, y desconociendo el hecho de que estos disidentes son mercenarios que integran la plantilla de asalariados de la Oficina de Intereses de Estados Unidos" subrayó.

Por otra parte denunciaron la campaña iniciada por Reporteros Sin Fronteras (RSF) contra Cuba, al mismo tiempo que esa organización ignoraba lo que pasaba en Irak.

Elio denunció que los dirigentes de RSF visitaron Miami y obtuvieron financiación para mantener una campaña contra Cuba denunciando la detención de supuestos "periodistas". Recordó que sólo dos de los detenidos eran periodistas, y que todos recibían dinero de la Oficina de Intereses de EE.UU. en La Habana, e instrucciones para actuar. "Eran mercenarios al servicio de una potencia extranjera".

Subrayó que esta supuesta disidencia es gente sin arraigo popular, y destacó el hecho de que la mayoría de sus "dirigentes" eran agentes de la Seguridad del Estado infiltrados.

Fortaleza del proceso

Pese a esta situación de bloqueo y de crisis regional, Cuba ha tenido un crecimiento económico alentador. El PBI creció un 2,4% frente al 1,5% previsto, destacó Gámez. "Estamos produciendo más y con mayor eficacia. Que levanten el bloqueo y nos permitan dejar llevar adelante nuestro proyecto. No somos el paraíso, pero muchos menos el infierno en que nos presentan".

"En un panorama de crisis regional, con un continente latinoamericano agobiado por el neoliberalismo, Cuba preserva las conquistas del socialismo. Si la Revolución cayera hoy, nos tocaría el capitalismo de América Latina, no el desarrollado de Europa. Lo sucedido en el Este europeo, de Nicaragua, nos dicen que estamos en el camino correcto" anadió Gladys Ayllón.

"En Cuba nadie se muere de hambre, aunque nos gustaría tener una alimentación más variada. Sabemos que faltan viviendas, que el transporte no es bueno, y que tenemos muchas carencias, pero levanten el bloqueo y muchas cosas comenzarán a cambiar".

Sobre las denuncias de limitación de acceso a internet para la población, Elio destacó que al contrario, cada día hay más usuarios cubanos en la red. Señalo que las modificaciones sobre la forma de pago tienen un origen muy concreto: el peso cubano no tiene cotización internacional y el acceso a internet se paga en divisas. Si se mantiene el pago de internet en pesos para las viviendas particulares, debe ser el Estado el que debe hacer frente al pago, y el Estado tiene hoy otras prioridades.

"Nadie se pregunta cuantos hogares tienen acceso a internet en El Salvador, Honduras, República Dominicana o Haití, pero todos apuntan a Cuba. Para que la población acceda a internet se han establecidos centro informáticos en los correos que funcionan las 24 horas" dijo Ayllón. Recordó que los centros de enseñanza universitarios, liceos y muchas empresas tienen acceso a internet, y cada día más docentes, investigadores y estudiantes obtienen la posibilidad de conectarse desde su casas a los servidores de sus centros de enseñanza.

Kansas abre brecha al bloqueo a Cuba

Kansas abre brecha al bloqueo a Cuba

WDS
2004-01-08


LA HABANA, 7 ENERO (WORLD DATA SERVICE).- La firma de un memorando comercial entre el gobierno de un estado norteamericano, el de Kansas, y una empresa estatal cubana, ALIMPORT, parece abrir una brecha políticamente difícil de cerrar en el bloqueo que Estados Unidos ha aplicado contra Cuba por más de 40 años y el cual, actualmente, la Casa Blanca busca fortalecer.

La existencia del memorando suscrito en diciembre pasado por la gobernadora de Kansas, Kathleen Sebelius, y por Pedro Álvarez, el director de ALIMPORT, la empresa estatal cubana que hace todas las compras isleñas de alimentos en el mercado estadounidense desde que ello fue autorizado en 2001, fue revelada en rueda de prensa el lunes en esta capital.

Álvarez subrayó que por vez primera en 45 años -o sea desde que se inició el actual conflicto cubano-norteamericano poco después de triunfar el Ejército Rebelde encabezado por Fidel Castro en enero de 1959- un gobierno de un estado de la Unión establece un documento de este perfil, en el marco del cual Kansas venderá a Cuba no menos de 10 millones de dólares en productos alimenticios.

El funcionario cubano dijo que es la primera vez que "firmamos un memorando con la gobernadora de un estado (norteamericano) pues hasta el momento lo habíamos hecho con senadores, secretarios de Agricultura y otros funcionarios" de Estados Unidos.

Según el documento suscrito "el Gobierno del Estado de Kansas conviene además seguir estimulando a la delegación de Kansas en el Congreso para que continúe votando a favor de la revocación de las restricciones vigentes sobre el comercio y los viajes aplicables a Cuba y a favor de la normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba".

En otras palabras, el documento, además de establecer un comercio Kansas-Cuba, crea de manera clara una vía antibloqueo que podrían transitar en el futuro inmediato otros gobernadores norteamericanos.

La rúbrica del memorando comercial prueba también que el considerado frágil comercio cubano-norteamericano iniciado en noviembre de 2001 y protegido por una moción aprobada en el congreso estadounidense en el año 2000, se está fortaleciendo.

De acuerdo con las estadísticas ofrecidas por Álvarez en la conferencia de prensa, ALIMPORT ha contratado 692 millones de dólares y pagado en efectivo 524,2 millones de dólares, a los exportadores estadounidenses en el marco de este comercio estructurado solamente por importaciones de Cuba,
debido a las limitaciones que ordenan las leyes de embargo a Cuba vigentes en Estados Unidos.

Otras restricciones sobre estas compras son la obligatoriedad cubana de pagar en monedas distintas al dólar -y en efectivo- y el movimiento de las cargas en barcos que no sean de nacionalidad cubana.

Pese a ello desde 2001 se han realizado 266 viajes-buque entre Estados Unidos y Cuba y en el comercio han participado -tanto por acuerdos de negocios como por ofertas en estudio- 45 estados norteamericanos.

Este comercio, paradójicamente si se tiene en cuenta el bloqueo, ha colocado a Cuba en el decimocuarto puesto entre los principales importadores de trigo estadounidense.

Las cifras divulgadas por ALIMPORT indican que la Isla compró en los últimos dos años 710 mil toneladas de trigo norteamericano, 820 mil toneladas de maíz, 220 mil toneladas de arroz, 760 mil toneladas de
productos de soya, y 220 mil toneladas de pollo troceado, entre otras mercancías.

En el último rubro mencionado antes, Cuba ya ocupa la octava posición entre los importadores de pollo de Estados Unidos.

Ni siquiera el surgimiento reciente de un caso de "vaca loca" en Estados Unidos pudo enfriar la voluntad oficial cubana de comprar alimentos en el mercado norteamericano. Álvarez dejó claro que no se han cerrado los contratos sobre compras cubanas de ganado vacuno en pie sino que se han pospuesto hasta que quede resuelta la cuestión.

"Nosotros confiamos en la tecnología norteamericana en ese sentido", dijo Álvarez. "Sabemos que no nos van a enviar animales enfermos".

Sobre perspectivas, el director de ALIMPORT observó que pese al bloqueo y a las restricciones que sufre el actual comercio cubano-norteamericano, este, en 2004, "debe superar con creces" los niveles de 2003.

Dijo, incluso, que de levantarse el bloqueo -algo que ni cubanos ni norteamericanos prevén en un plazo corto- podría llegarse rápidamente a la cifra de mil 600 millones de dólares anuales en el valor de ese intercambio comercial.

En términos reales, Álvarez anunció que durante este año Cuba incrementará y diversificará sus compras de productos agrícolas y alimenticios en el mercado estadounidense.

El funcionario reiteró que pese al avance de este comercio de Cuba con Estados Unidos, la Isla "no descuidará" sus abastecedores tradicionales de alimentos, entre ellos España, a la que brindó "puertas abiertas" en el mercado importador cubano.

El cazador de la CIA

El cazador de la CIA

José Luis Méndez Méndez
2004-01-07


(En la foto: Luis Posada Carriles)


Nuevamente ha sido pospuesto el inicio del juicio contra los terroristas anticubanos detenidos en Panamá convocado para el 21 de enero por el entonces juez actuante Enrique Paniza, el pasado 5 de septiembre y después transferido al mes de marzo.

Existe expectativa sobre el desenlace de este caso que ha conmocionado a la opinión pública panameña e internacional durante tres años, por la trascendencia que hubiese tenido la ejecución del atentado terrorista urdido por estos criminales encabezados por el delincuente internacional Luis Posada Carriles.

Durante la audiencia preliminar se dieron a conocer interesantes evidencias sobre los preparativos del plan magnicida, particularmente llamó la atención las declaraciones registradas en el sumario hechas por el terrorista José Valladares Acosta, mejor conocido como Pepe el Cubano, quien residía en Panamá hasta su fallecimiento y había recibió en su finca a los conjurados.

En una reunión de los complotados en Panamá, Valladares sugirió que si iban a matar al Presidente de Cuba, lo hicieran no con explosivos, sino con un fusil de mira telescópica como fue asesinado el presidente John F. Kennedy, hace casi 40 años, lo cual demuestra la real intención de llevar a fin los propósitos magnicidas de los terroristas.

Investigadores durante años han seguido pistas sólidas sobre el nexo de los anticubanos en el asesinato del Presidente norteamericano en Dallas, se menciona en los hallazgos a Luis Posada Carriles, quien por sospechosa coincidencia según el documento de 1965 de la CIA, aparece tratado en esos documentos oficiales con el seudónimo de Cazador. El documento desclasificado en cuestión dice: " Documento 97-405-23 CIA, Carta de Washington DC al Director del 6-9-61. Referencia: Actividades de la Unidad Revolucionaria, grupo anti Castro. Lista de 18 miembros de Halcones Negros, sus direcciones y nombres código asignados a ellos por UR. Esta lista refleja la siguiente referencia: Luis Posada Carriles. Seudónimo; “Cazador”; criptónimo: 10-8."

Desde su infancia en la ciudad de Cienfuegos, se recuerda a Posada Carriles como un amante de las armas y certero tirador, que se dedicaba a exterminar animales domésticos con su fusil. Se registran decenas de anécdotas sobre este proceder del terrorista, una de ellas es: "En una oportunidad en 1954, iba Posada con su fusil calibre 22 y un carretonero que se cruzó en su camino le preguntó: ¿ muchacho y eso mata? Posada se paró frente al carretón que era tirado por un mulo y como respuesta le dio un tiro en la frente que mató al animal."[1]

Posada perfeccionó su habilidad durante los entrenamientos en tiro recibidos en Fort Benning donde fue certificado de experto en el curso de ranger. Para avalar este entrenamiento Posada redactó y entregó voluntariamente al FBI un informe donde en una de sus partes dijo: "“Soy un ciudadano cubano de 36 años de edad y serví en el Ejército de EE.UU. un año con el número de serie #C2 312 445, habiendo sido desmovilizado en marzo de 1964 en el Fuerte Benning, Georgia, como segundo teniente."[2]

Como miembro de la organización terrorista Junta Revolucionaria, JURE, dirigió el adiestramiento en tiro y explosivos de los terroristas en los campamentos ubicados en el condado Polk en la Florida, sobre esta actividad escribió en su informe: “Nunca se me ha dicho que teníamos el apoyo del gobierno de Estados Unidos, pero pienso que contamos con su tolerancia por el mismo hecho que nos han permitido entrenar sin ser molestados.”[3] Este nexo con la CIA que data de 1961, se mantiene vigente. En 1992 entró y estuvo durante seis horas en la embajada de los Estados Unidos en Honduras y salió sin ser molestado, los funcionarios sólo querían asesorarse con él sobre el escándalo Irán -Contras. En 1998, Posada declaró al The New York Times que siempre que podía ayudaba a la CIA y al FBI, que no era perturbado por esas agencias. ¿ Qué hace a Posada Carriles intocable para la justicia norteamericana?

El terrorista, en su libro Los Caminos del Guerrero, se refiere en más de veinte ocasiones a su afición por la caza. Durante su estancia en El Salvador, cazaba con sus amigos Francisco Flores, actual presidente, Billy Sol, empresario salvadoreño, José Ramón Sanfeliú, y Mario Acosta Oertel, ex ministro del interior, a quienes enseñó sus habilidades para matar. También en un campo de tiro se conocieron los delincuentes salvadoreños y guatemaltecos que Posada Carriles contrató como mercenarios para que colocaran las bombas en Cuba.

Cuando asesoraba a los salvadoreños junto a su amigo el Comisario venezolano, Hermes Rojas, el mismo que ahora cuenta con un ejército privado y se opone al gobierno de Hugo Chavez, relató así uno de los pasajes: "Dos veces por semana vamos al polígono de tiro, donde practicamos con pistola y subametralladoras...Cuando voy de cacería procuro ir con Hermes y con José Miguel Fritez, ambos entusiastas de este deporte."[4]

Durante el proceso en Panamá, las autoridades norteamericanas sólo aportaron a las panameñas documentos desclasificados de vieja data y no estuvieron presentes en las indagaciones, las reiteradas denuncias del vínculo Posada con la CIA, no motivaron su participación.

Cuando se inicie el juicio contra Posada Carriles en Panamá, se sabrá cuan intocable es este "cazador" de la CIA.

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[1] Investigación realizada por el autor obra en su archivo.

[2] Tomado del documento desclasificado por la CIA 105-8922 del 11 de noviembre de 1976.Declaración hecha a: JOHN R. M. WHELAN, Agente Especial del FBI, Tampa, Florida 23/6/64 y a HOWARD K RUTHERFORD, Agente Especial, FBI, Tampa, 23/6/64.

[3] Tomado del documento desclasificado por la CIA 105-8922 del 11 de noviembre de 1976.

[4] Véase Luis Posada Carriles, Los Caminos del Guerrero, p. 367.

Declaración de Rafael Dausá Céspedes, director de América del Norte del MINREX

Declaración de Rafael Dausá Céspedes, director de América del Norte del MINREX

MINREX
2004-01-08


El pasado 3 de enero, varios medios de prensa norteamericanos publicaron artículos en los que, citando a un supuesto funcionario del Departamento de Estado, se planteaba que el diplomático cubano Roberto Socorro García, acreditado en la Sección de Intereses de Cuba en Washington, había sido expulsado de los Estados Unidos en el mes de diciembre por "asociarse con elementos criminales".

Con posterioridad, el 4 de enero, el diario The Washington Post publicó, tanto en su versión electrónica como en su versión impresa, un artículo firmado por la periodista Robin Wright en el que, citando nuevamente a funcionarios no identificados del Departamento de Estado, se señalaba que el mencionado diplomático cubano había sido expulsado de los Estados Unidos por "actividades relacionadas con el narcotráfico".

El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza totalmente y desmiente de forma categórica que el compañero Roberto Socorro García haya estado asociado con personas o actividades relacionadas con el narcotráfico en los Estados Unidos, o haya desarrollado actividades dañinas al Gobierno norteamericano o violatorias de su estatus diplomático.

El compañero Roberto Socorro García se desempeñó como tercer secretario de la Sección de Intereses de Cuba en Washington desde el año 2001 hasta el 24 de diciembre de 2003, fecha en que regresó a nuestro país luego de ser injustamente expulsado de los Estados Unidos. Trabajó siempre con total apego a su estatus diplomático y a las normas que establece el Derecho Internacional y en especial la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. Cualquier acusación contra nuestro funcionario no es otra cosa que una burda mentira y una grosera manipulación de la realidad.

Ningún funcionario norteamericano ha informado de forma oficial, ni a la Sección de Intereses de Cuba ni al Ministerio de Relaciones Exteriores, nada que tenga que ver con supuestas actividades criminales o de vínculos con narcotraficantes del funcionario Roberto Socorro.

Resulta revelador, sin embargo, que en varias ocasiones desde que se inició esta campaña el pasado día 3, funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Sección de Intereses de Cuba en Washington han cuestionado a funcionarios de la Sección de Intereses de los Estados Unidos y del Departamento de Estado norteamericano sobre este tema y nunca mencionaron una palabra sobre la supuesta asociación con criminales o con elementos vinculados al narcotráfico. Incluso, funcionarios del Departamento de Estado aseguraron a la Sección de Intereses de Cuba en Washington que no tenían ninguna información que corroborara lo publicado por el Washington Post, pero que no tomarían la iniciativa de desmentir la noticia.

El Departamento de Estado agrede nuevamente a nuestro país, y, específicamente, a la Sección de Intereses de Cuba en Washington en aras de complacer a la mafia miamense.

Vale la pena recordar que, como ha sido denunciado con anterioridad, solo en los últimos 13 meses, 19 diplomáticos cubanos han sido expulsados de la Sección de Intereses de Cuba en Washington y de la Misión de Cuba ante las Naciones Unidas.

Todas estas acciones han intentado obstaculizar el trabajo de nuestras misiones diplomáticas en Estados Unidos e ignorar totalmente la voluntad del pueblo norteamericano, que cada día de forma más evidente favorece un cambio en la política hacia Cuba y una normalización en las relaciones entre los dos países, incluyendo un número creciente de cubanos residentes en esa nación.

Rechazamos, igualmente, cualquier intento por manipular el gastado pretexto del supuesto involucramiento de Cuba en actividades relacionadas con el tráfico de drogas, que parece estar presente en estas falsas acusaciones contra nuestro diplomático.

Demandamos del Departamento de Estado que, si como todo parece indicar, fuera cierto que funcionarios de ese Departamento hayan "filtrado" a la prensa las falacias sobre el supuesto involucramiento del diplomático cubano en actividades criminales y de tráfico de drogas, actúe digna y responsablemente y desmienta estos comentarios.

El Ministerio de Relaciones Exteriores espera ahora que los directivos del diario The Washington Post den a conocer quiénes fueron las fuentes de este malintencionado y falso comentario y que, en interés de que se conozca la verdad de los hechos, tengan a bien publicar la respuesta de Cuba.

La Habana, 7 de enero de 2004.

Cuba en el punto de mira; a casi medio siglo de terror

Cuba en el punto de mira; a casi medio siglo de terror

Noam Chomsky
ZNet

(En su nuevo libro, "Hegemony or survival, America's quest for global dominance", Noam Chomsky continúa con su profundo análisis de la violencia y el terror de estado, recordándonos que "terror" no constituye aquello que pequeños grupos apátridas acometen sobre naciones grandes y fuertes. En cambio, Chomsky sugiere que la historia es, en cierta medida, una historia de terror de estado y que EEUU ha destacado en su práctica desde hace tiempo. Uno de los objetivos favoritos de EEUU es Cuba, país que ha sido víctima de una incesante campaña del terrorismo de estado por parte de EEUU durante casi medio siglo.

El mundo presenció "el momento más crítico de la historia" durante la crisis cubana de los misiles. Sin embargo para Cuba, dicho momento en realidad comenzó poco después de que las fuerzas guerrilleras de Fidel Castro derrocaran la dictadura de Fulgencio Batista, y continúa hasta hoy. Ahora que el gobierno de Bush en su afanosa "guerra contra el terrorismo" ha colocado a Cuba en el punto de mira estadunidense como el nuevo miembro del "eje del mal", este extracto del nuevo libro de Chomsky, el cual apareció anteriormente en TomDispatch.com http://www.tomdispatch.com/ resulta especialmente relevante.)

La dictadura de Batista fue derrocada por las fuerzas rebeldes de Castro en enero de 1959. Para marzo, el Consejo Nacional de Seguridad de EEUU (NSC) ya exploraba la manera de forzar un cambio de régimen. En mayo la CIA comenzó a armar guerrilleros dentro de Cuba. "Durante el invierno de 1959-1960, hubo un aumento considerable de atentados organizados por la CIA y de ataques incendiarios capitaneados por exiliados cubanos" con base en EEUU. No es difícil imaginar las intenciones de EEUU y sus clientes ante tales circunstancias. Sin embargo, Cuba no respondió con acciones violentas dentro de EEUU por venganza o disuasión. Al contrario, Cuba decidió apegarse al protocolo que exige el derecho internacional. En julio de 1960, Cuba acudió a la ONU, remitiendo al Consejo de Seguridad documentación sobre aproximadamente veinte bombardeos, incluyendo nombres de pilotos, números de matrícula de los aviones, bombas sin explotar y otros detalles específicos, acusando daños considerables, pérdida de vidas y exigiendo una resolución diplomática al conflicto. El embajador estadunidense Henry Cabot respondió asegurando que "EEUU no tiene planes bélicos contra Cuba." Cuatro meses antes, en marzo de 1960, su gobierno había tomado secretamente la decisión formal de derribar el gobierno de Castro y los preparativos para invadir Bahía de Cochinos ya estaban bien avanzados.

A Washington le preocupaba la posibilidad de que los cubanos fueran capaces de defenderse. Allen Dulles, director de la CIA, rogó entonces a Inglaterra que no le facilitara armas a Cuba. Su "motivo principal," informó el embajador británico a Londres, "era que eso llevaría a los cubanos a solicitar armas a Rusia o al bloque soviético," un acto que "traería graves consecuencias," según Dulles, permitiendo a Washington presentar a Cuba como un riesgo para la seguridad del hemisferio, de acuerdo con el guión que había funcionado tan bien en Guatemala. Dulles se refería al éxito obtenido por Washington en desmantelar el primer experimento democrático en ese país, que supuso un respiro de diez años de paz y progreso muy temido en Washington debido al enorme apoyo popular que revelaron los servicios de inteligencia de EEUU y al "factor ejemplo" de cómo ciertas medidas sociales y económicas benefician a la gran mayoría. La amenaza soviética se invocaba cotidianamente, a causa de la petición de armas que hizo Guatemala al bloque soviético después de que EEUU amenazara con atacar y suprimir otras fuentes de abastecimiento. El resultado fue casi medio siglo de terror, peor aún que la tiranía anterior apoyada por EEUU.

Para Cuba, las intrigas por parte de los pichones de Washington eran parecidas a las de Dulles, el director de la CIA. Arthur Schlesinger advirtió al presidente Kennedy acerca de las "inevitables repercusiones políticas y diplomáticas" que ocasionaría el plan de invadir Cuba con un ejército mercenario y a su vez sugirió intentar inculpar a Castro en algún tipo de operación que pudiera servir como pretexto a la invasión: "Se podría concebir una operación fantasma, digamos en Haití, que a su tiempo pudiera inducir a Castro a enviar tropas a una playa haitiana, lo cual pudiera ser interpretado como un intento de derrocar el régimen haitiano... entonces la cuestión ética se diluiría y la campaña anti estadunidense tropezaría desde el principio". Cabe señalar que el régimen del sanguinario dictador Papa Doc Duvalier recibía el apoyo de EEUU (aunque con ciertas reservas), de manera que cualquier tipo de ayuda para que los haitianos lo destituyeran sería considerado un crimen.

El plan de Eisenhower de marzo de 1960 proponía el derrocamiento de Castro para instituir un régimen "más fiel a los verdaderos intereses del pueblo cubano y también más adecuado para EEUU," e incluía apoyo para una "operación militar en la isla," y para "el desarrollo de una competente fuerza paramilitar fuera de Cuba". Fuentes de inteligencia informaron de que el apoyo popular a Castro era elevado; aún así, EEUU determinaría los "verdaderos intereses del pueblo cubano". El cambio de régimen se ejecutaría "de manera que se ocultara la evidencia de la intervención estadunidense", debido a la esperada reacción en Latinoamérica y a los problemas de la administración doctrinaria dentro de EEUU.

Operación Mangosta

La invasión de Bahía de Cochinos vino un año más tarde, en abril de 1961, después de que Kennedy llegara al poder. Fue autorizada bajo un clima de "histeria" hacia Cuba en la Casa Blanca, como testificó posteriormente Robert McNamara ante el comité Church del senado. Durante la primera reunión del gabinete tras la fallida invasión, el ambiente era "algo feroz," como reveló en privado Chester Bowles: "había una exhortación casi frenética por un plan de acción." Dos días después, en la sesión del NSC, Bowles percibió el ambiente "igualmente tenso" y le impresionó "la enorme falta de integridad moral" que imperaba. Esa actitud era evidente en los discursos de Kennedy: " las sociedades conformistas, auto indulgentes y débiles serán arrastradas con los deshechos de la historia. Solamente los fuertes...prevalecerán," declaró al país, marcando la pauta que sería utilizada con éxito por Reagan durante sus propias campañas de terror. Kennedy estaba al tanto de que los aliados "nos consideran algo obsesivos" por nuestra fijación por Cuba; una opinión que persiste hasta hoy en día.

Kennedy llevó a cabo un aplastante embargo difícil de soportar para un pequeño país el cual había pasado a ser una "simple colonia" de EEUU sesenta años después de haberse "liberado" de España. También ordenó intensificar la campaña terrorista: "Le pidió a su hermano, el fiscal general Robert Kennedy, que dirigiera el conglomerado de agencias de alto nivel que supervisó la Operación Mangosta, para ejecutar una campaña de operaciones paramilitares, hostilidad económica y sabotaje lanzada a fines de 1961 a fin de conjurar los "horrores del mundo" sobre Fidel Castro y, en breve, derrocarlo."

La campaña terrorista no era "ninguna broma," expresa Jorge Domínguez en su análisis de ciertos documentos desclasificados sobre operaciones bajo el mandato de Kennedy; materiales que han sido "intensamente saneados" y que constituyen "sólo la punta del iceberg," añade Piero Gleijeses.

La Operación Mangosta fue "la pieza central de la política estadunidense hacia Cuba desde finales de 1961 hasta el comienzo de la crisis de los misiles en 1962", informa Mark White del programa sobre el cual los hermanos Kennedy "llegaron a basar sus ilusiones". Robert Kennedy comunicó a la CIA que el asunto cubano conllevaba "la máxima prioridad para el gobierno de los Estados Unidos; lo demás es secundario. No vamos a escatimar ni tiempo, ni esfuerzo ni recursos humanos" en el intento de destituir el régimen de Castro. El jefe de operativos de la Operación Mangosta, Edward Lansdale, elaboró un calendario que culminaría con la "sublevación masiva y el derrocamiento del régimen comunista" en octubre de 1962. La "resolución final" del programa comprendía "una victoria rotunda que precisaría la decisiva intervención del ejército estadunidense" una vez que el terrorismo y la subversión se hubieran establecido. Ello indicaba que la intervención militar de EEUU tendría lugar en octubre de 1962, justamente cuando irrumpió la crisis de los misiles.

En febrero de 1962 la Junta de Estado Mayor impulsó un plan más drástico que el de Schlesinger: se utilizarían "técnicas de encubrimiento... para engatusar o provocar a Castro, o a un subordinado impulsivo, a cometer un acto abiertamente hostil en contra de EEUU; lo cual serviría de justificación para que EEUU no solamente tomara represalias sino que eliminara a Castro con rapidez, violencia y determinación". En marzo, a instancias del Proyecto Cuba del Departamento de Defensa, la Junta de Estado Mayor envió un memorando al Secretario de Defensa Robert McNamara esbozando los "pretextos que ellos consideraban que pudieran usarse para justificar una intervención militar estadunidense en Cuba". El plan se llevaría a cabo "si una revuelta civil resulta imposible de conseguir en los próximos nueve o diez meses", pero antes de que Cuba estableciera relaciones con Rusia que pudieran "implicar directamente a la Unión Soviética".

Un prudente uso del terror debería evitar riesgos al responsable.

El plan de marzo era fabricar "sucesos sin relación aparente a fin de ocultar el principal objetivo y crear a gran escala la indispensable imagen de una Cuba temeraria e irresponsable, para proyectarla hacia otros países así como a los propios EEUU, "colocando a EEUU en la comprometida posición de soportar afrentas injustificadas [y desplegando] la imagen de Cuba a nivel internacional como una amenaza para la paz del hemisferio". Las medidas propuestas incluían hacer explotar un navío estadunidense en Guantánamo con el objetivo de crear "un incidente del tipo recuerden el Maine'", publicando listas de bajas en periódicos para "motivar una eficaz oleada de indignación nacional", mostrando las investigaciones cubanas como "evidencia bastante confiable de que el navío había sido atacado", ejecutando una "campaña de terror cubano comunista [en Florida] e incluso en Washington", empleando incendiarios del bloque soviético para invadir y quemar campos de caña en países vecinos, derribando un aeroplano por control remoto haciéndolo pasar por un avión civil lleno de estudiantes en vacaciones y otras estratagemas igualmente ingeniosas que no se realizaron, pero que denotan el clima "feroz" y "frenético" que prevalecía.

El 23 de agosto, el presidente emitió el Informe de Seguridad Nacional 181, "una llamada a diseñar la rebelión civil que antecedería a la intervención militar de EEUU", empleando "importantes programas, maniobras, y transporte de tropas y pertrechos del ejército estadunidense" bastante bien conocidos por Cuba y Rusia. En agosto también se intensificaron los atentados terroristas, incluyendo el acribillamiento desde una lancha rápida de un hotel de costa cubano "donde se sabía que se reunían técnicos militares soviéticos, matando muchos rusos y cubanos"; ataques a cargueros ingleses y cubanos; contaminación de remesas de azúcar; y otras atrocidades y sabotajes, en su mayoría realizados por grupos de exiliados cubanos que gozaban de gran libertad de operación en Florida. Unas semanas después sobrevino el "momento más crítico de la historia."

"Mala prensa en países amigos"

Las operaciones terroristas persistieron durante los momentos más graves de la crisis de los misiles. Fueron formalmente canceladas el 30 de octubre, unos días después del acuerdo entre Kruschev y Kennedy, pese a que continuaron . El 8 de noviembre, "un comando secreto de sabotaje formado por cubanos pero enviado por EEUU logró volar una instalación industrial en Cuba," matando a cuarenta trabajadores, según el gobierno cubano. Raymond Garthoff relata que "para la Unión Soviética ese ataque solamente podía significar que se estaba dando marcha atrás a la cuestión que para ellos era la más importante: la promesa de EEUU de no atacar Cuba." Dichas acciones, concluye, denotan una vez más que "el riesgo y peligro entre ambos bandos pudiera exacerbarse, sin excluir una catástrofe".

Tras la crisis, Kennedy renovó la campaña de terrorismo. Diez días antes de su asesinato, aprobó un programa de la CIA de "operaciones de destrucción" a cargo de fuerzas aliadas de EEUU " contra una importante refinería petrolera, instalaciones de almacenaje, una importante planta eléctrica, refinerías azucareras, puentes de ferrocarril, estructuras portuarias, y destrucción submarina de muelles y navíos". El día del asesinato de Kennedy se propuso un plan para matar a Castro. Ese plan se suspendió en 1965, pero una de las primeras órdenes que dio Nixon al tomar el poder en 1969 fue indicar a la CIA que se incrementaran las acciones clandestinas contra Cuba".

Resulta de peculiar interés la sagacidad de los intrigantes. Al revisar los documentos recién divulgados sobre el período del terrorismo bajo Kennedy, Domínguez observa que "en tan solo una ocasión durante casi un millar de páginas de documentación, un funcionario estadunidense muestra algo parecido a una leve objeción moral acerca del terrorismo subsidiado por EEUU": un empleado del NSC sugiere que Rusia pudiera reaccionar de cierta manera y que los ataques "indiscriminados en contra de inocentes... pudieran ocasionar mala prensa en países amigos". Una postura similar prevalece durante las discusiones privadas, como demuestra Robert Kennedy al advertir que una invasión frontal resultaría en "la muerte de una terrible cantidad de gente, y se nos condenaría por ello".

Los actos terroristas continuaron durante el mandato de Nixon, alcanzando un punto crítico a mediados de los setenta: hubo ataques a botes de pesca, embajadas, agencias cubanas en el exterior, así como el bombardeo de una aeronave de Cubana de Aviación, matando a sus setenta y tres pasajeros. Tanto éstas como subsecuentes operaciones terroristas, fueron llevadas a cabo desde territorio estadunidense; aunque en ese entonces se consideraban actos criminales por el FBI.

Y así siguieron las cosas; ciertas editoriales acusaban a Castro de tener "un campamento armado, a pesar del pacto de no agresión de 1962 firmado con Washington." La promesa debería haber bastado, a pesar de lo que acabó ocurriendo; y qué decir de las promesas anteriores, ya para entonces bien documentadas, así como información sobre cómo se podía confiar en ellas:: v.g., el "momento Lodge", en julio de 1960.

En el treceavo aniversario de la crisis de los misiles, Cuba denunció un ataque con ametralladoras contra un hotel turístico cubano-español; un grupo de Miami se hizo responsable. Las explosiones de 1977 en Cuba fueron rastreadas hasta Miami. Los atacantes eran criminales salvadoreños que actuaban bajo el mando de Luis Posada Carriles y eran financiados desde Miami. Posada, uno de los más infames terroristas internacionales, se había fugado de una cárcel venezolana donde estaba preso por la explosión de la aeronave de Cubana, asistido por Jorge Mas Canosa, un empresario de Miami quien dirigía la Fundación Nacional Cubano-Americana (CANF en sus siglas en inglés), un grupo libre de impuestos. Posada viajó de Venezuela a El Salvador, donde fue instalado en la base militar de Llopango para organizar ataques terroristas contra Nicaragua bajo la dirección de Oliver North.

Posada ha detallado sus actividades terroristas, así como su financiamiento por parte de exiliados y la CANF en Miami, confiando que el FBI no lo investigaría. Él era un veterano de Bahía de Cochinos, y sus siguientes maniobras durante los sesenta fueron supervisadas por la CIA. Cuando más tarde se incorporó a las filas de la inteligencia venezolana con ayuda de la CIA, logró reunirse con Orlando Bosch, un antiguo colega de la CIA a quien se halló culpable en EEUU de la explosión de un carguero con destino a Cuba, y lo invitó a reunirse en Venezuela para organizar futuros ataques contra la isla. Un ex empleado de la CIA familiarizado con el ataque de Cubana identifica a Posada y a Bosch como los únicos sospechosos del atentado, el cual Bosch califica como "un legítimo acto de guerra". Bosch, considerado el instigador del ataque a la aerolínea, ha sido responsable de otros treinta actos terroristas según el FBI. Se le otorgó perdón presidencial en 1989 al empezar el mandato de Bush I, tras fuertes presiones por parte de Jeb Bush y otros dirigentes cubano estadunidenses del sur de Florida, ignorando al Departamento de Justicia, el cual había concluido que dicha decisión "ciertamente resulta en perjuicio del interés público de EEUU al otorgar asilo a Bosch, [dado que] la seguridad de esta nación se ve afectada en su capacidad de instar otras naciones a que nieguen recursos y abrigo a terroristas".

Hostilidad económica

Las propuestas por parte de Cuba de cooperar y compartir información para prevenir ataques terroristas han sido rechazadas por Washington, aunque algunas causaron reacciones. "Oficiales del FBI fueron a Cuba en 1998 a reunirse con sus homónimos cubanos, quienes entregaron [al FBI] expedientes de lo que consideraban era una red de terroristas con base en Miami: la información había sido en parte reunida por cubanos que infiltraron grupos de exiliados". Tres meses después, el FBI arrestó a los cubanos que habían infiltrado el grupo terrorista en EEUU. Cinco de ellos recibieron sentencias largas de prisión.

El pretexto de la seguridad nacional perdió toda traza de credibilidad después del colapso de la Unión Soviética en 1991, pero no fue sino hasta 1998 cuando agencias estadunidenses anunciaron formalmente que Cuba no constituía una amenaza para la seguridad de su país. Sin embargo la administración de Clinton insistió en que la capacidad militar de Cuba fuera minimizada hasta el punto de ser "insignificante," aunque no tenía forzosamente que desaparecer. A pesar de tal clasificación, la evaluación de los servicios de inteligencia eliminó el peligro identificado por el entonces embajador mexicano, que rechazó la intentona de JFK de organizar una acción colectiva en contra de Cuba por la sencilla razón de que "si declaramos públicamente que Cuba constituye amenaza contra nuestra seguridad, cuarenta millones de mexicanos se van a morir de la risa."

Sin embargo, debemos admitir que los misiles en Cuba eran un riesgo. Los hermanos Kennedy expresaron en discusiones privadas su preocupación por que la presencia de misiles rusos en la isla pudiera obstruir la invasión de EEUU en Venezuela. Por tanto, lo de " Bahía de Cochinos fue una buena idea", concluyó JFK.

El gobierno de Bush I reaccionó a la desaparición del pretexto de la seguridad decretando un bloqueo mucho más austero, presionado por Clinton, quien había rebasado a Bush por la derecha en la campaña presidencial de 1992. La hostilidad económica arreció en 1996, causando furor aún entre los más fieles aliados de EEUU. El bloqueo fue también objeto de abundantes críticas internas ya que afectaba exportaciones e inversiones estadunidenses las únicas víctimas del bloqueo ya que, según la opinión pública, a los cubanos no les afecta. Las investigaciones efectuadas por especialistas estadunidenses contradicen esto. En un detallado estudio elaborado por la American Association for World Health (AAWH) se determina que el bloqueo acarrea severas consecuencias para la salud y que solo debido al óptimo sistema de salud pública de Cuba se ha podido evitar una "catástrofe humanitaria"; ésto, prácticamente, no se menciona en EEUU.

El bloqueo ha obstruido incluso alimentos y medicinas. En 1999 la administración de Clinton eliminó dichas sanciones a todos los países de la lista oficial de "naciones terroristas" menos a Cuba, merecedora de un singular castigo. Cabe mencionar que Cuba no es la única en su caso; después de que un huracán devastara las antillas en agosto de 1980, el presidente Carter rechazó ofrecer auxilio a menos que se excluyera a la isla de Granada, como castigo a ciertas iniciativas no especificadas que llevaba a cabo el gobierno reformista de Maurice Bishop. Cuando los países afectados rechazaron la exclusión de Granada, ya que no habían entendido el alcance real de la amenaza del mayor productor mundial de nuez moscada, Carter bloqueó la ayuda. Después de que otro huracán , golpeara de forma similar a Nicaragua en octubre de 1988, ocasionando hambruna y graves daños ecológicos, los gobernantes de turno en Washington vieron que su campaña terrorista pudiera beneficiarse del desastre negando ayuda incluso a los países en la costa atlántica vinculados a EEUU y con clara animosidad en contra de los sandinistas. E hicieron lo mismo cuando, en septiembre de 1992, una marejada arrasó aldeas pesqueras nicaragüenses dejando cientos de muertos y desaparecidos. En esa ocasión se ofreció ayuda, pero, escondido entre los detalles, se hallaba el hecho de que aparte de un espléndido donativo de veinticinco mil dólares, el monto se deduciría de fondos de asistencia previamente establecidos. Aún así, se garantizó al congreso que la miserable ayuda no afectaría a la suspensión de más de cien millones de dólares en ayudas al gobierno nicaragüense apoyado por EEUU, ya que éste aún no había logrado demostrar un nivel satisfactorio de sometimiento.

La hostilidad económica de EEUU contra Cuba ha sido condenada energéticamente en la gran mayoría de los foros internacionales de importancia, siendo aún declarada ilegal por la Comisión Judicial de la normalmente sumisa Organización de Estados Americanos (OEA). La Unión Europea instó a la Organización Mundial de Comercio a que impugnara el bloqueo. La respuesta del gobierno de Clinton fue que "Europa ha desafiado 'tres décadas de política entre Cuba y EEUU que data desde el gobierno de Kennedy,' e intenta forzar un cambio de gobierno en La Habana". Dicho gobierno asimismo declaró que la OMC no tiene capacidad de injerencia sobre los asuntos de seguridad nacional ni puede obligar a los EEUU a cambiar sus leyes. Washington entonces se retiró de las discusiones, dejando el asunto en un punto muerto.

Un auténtico desafío

Los motivos detrás de los ataques terroristas y del ilegal bloqueo económico a Cuba se encuentran delineados en el historial interno, y a nadie debería sorprender descubrir que encajan en un patrón similar, por ejemplo, al de Guatemala unos años antes.

Desde el punto de vista temporal resulta claro que el temor de un ataque ruso no pudo ser un factor decisivo. Los planes para forzar un cambio de régimen habían sido formulados e implementados mucho antes de que hubiera una conexión relevante con Rusia y, tras la retirada de ésta el castigo se intensificó. Es cierto que la amenaza rusa sí llegó a existir, pero fue consecuencia y no motivo del terrorismo y la agresión económica por parte de EEUU.

En julio de 1961 la CIA anunció que "la amplia influencia del 'castrismo' no es una función del poderío cubano... la sombra de Castro se extiende debido a que las condiciones sociales y económicas a lo largo de Latinoamérica incitan a combatir la autoridad dominante e instigan a la rebelión con fines de cambio radical", para lo cual la Cuba de Castro marca la pauta. Anteriormente, Arthur Schlessinger había entregado su informe de la Misión Latinoamericana al presidente electo Kenneddy, donde le advertía acerca de la susceptibilidad de los latinoamericanos a la "idea de Castro de ocuparse uno mismo de sus asuntos". El informe identificó cierta conexión con el Kremlin: la Unión Soviética "ronda entre bastidores, suministrando cuantiosos préstamos para infraestructuras y presentándose como modelo para lograr modernizarse en una sola generación". El peligro de la "idea de Castro" es particularmente grave, según Schlessinger, cuando "la distribución de tierras y otros bienes del patrimonio nacional favorecen a las clases acaudaladas" y "los pobres y los marginados, movidos por el ejemplo de la revolución cubana, exigen entonces oportunidades para llevar una vida digna". Kennedy temía que el apoyo de Rusia pudiera presentar a Cuba como un "modelo" de desarrollo, dando a los soviéticos ventaja a lo largo y ancho de Latinoamérica. A principios de 1964, el Consejo de Planificación Política del Departamento de Estado se extendió también sobre estas preocupaciones: "el principal peligro que Castro representa radica... en el impacto que la sencilla existencia de su régimen ha tenido sobre los movimientos de izquierda en los países latinoamericanos... La simple realidad es que Castro representa un auténtico desafío a los EEUU, una contradicción a nuestra política en el hemisferio por más de un siglo y medio". En pocas palabras, escribe Thomas Patterson, "Cuba, ya sea en realidad o simbólicamente, desafió la hegemonía estadunidense en Latinoamérica". El terrorismo internacional y la hostilidad económica con fines de forzar cambio de régimen se justifican no por lo que Cuba hace, sino por su "mera existencia", su "auténtico desafío" ante el legítimo dueño del hemisferio. Tal desafío pudiese justificar acciones aún más violentas como en Serbia, tal y como fue reconocido, o como también se ha visto en Irak cuando los pretextos se agotaron.

Indignación ante los desafíos es algo común en la historia de EEUU. Hace doscientos años, Thomas Jefferson recriminó duramente a Francia por su "actitud desafiante" al retener a Nueva Orleáns, que él codiciaba. Jefferson advirtió que "el comportamiento de Francia [se encuentra] en un estado de perpetua fricción con el nuestro; nosotros, más que amantes de la paz y el afán de crecimiento, somos de nobles ideales". El "desafío de Francia nos obliga a unir fuerzas con la armada y la nación británica", advirtió Jefferson, abandonando sus convicciones anteriores que reconocían la crucial contribución de Francia durante la emancipación de las colonias del dominio británico. Debido a la lucha de liberación de Haití, aislada y ampliamente antagonizada, la desafiante Francia pronto capituló, pero las directrices permanecen vigentes distinguiendo entre amigos y enemigos.

(Nótese que el presente pasaje, páginas 80-90, está profusamente anotado en Hegemony or survival. La discusión de Chomsky respecto a la crisis de los misiles cubanos en sí se puede encontrar en otro lugar, en el mismo capítulo del libro.)

Aparte de Hegemony or survival, America's quest for global dominance (The American Empire Project, Metropolitan Books), Noam Chomsky es autor de numerosos libros de lingüística y política exterior estadounidense.

Reimpreso con el permiso de Metropolitan Books, una imprenta de Henry Holt and Company, LLC.

Evo Morales denuncia que EEUU pagó para vincularlo con FARC y ELN

Evo Morales denuncia que EEUU pagó para vincularlo con FARC y ELN

DPA


Bogotá, 7 ene (dpa) - El dirigente cocalero boliviano Evo Morales denunció hoy que la embajada de Estados Unidos en La Paz pagó 10.000 dólares para que un canal de televisión sensacionalista emitiera un reportaje que lo acusa de estar vinculado a las guerrillas colombianas de las FARC y ELN.

"La semana pasada hicieron un reportaje en un canal de televisión sensacionalista diciendo que Evo es aliado de las FARC y del ELN.

Investigamos quien pagó por ese reportaje de casi media hora y descubrimos que fue la embajada de Estados Unidos que pagó 10.000 dólares", dijo el jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS) a radio RCN.

Según Morales, desde Washington lo han acusado de ser un "terrorista, narcotraficante y asesino" que pertenece y colabora con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, marxistas) y el ELN (Ejército de Liberación Nacional, guevarista).

"La embajada de Estados Unidos ha pagado para que digan que soy un narcotraficante, terrorista y asesino, pero nunca han podido probar esas acusaciones. Eso me hizo recordar que según la Casa Blanca las FARC me pagaban a mí y financiaban mi movimiento", indicó.

Asimismo, reiteró que no ha recibido dinero de los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y Cuba, Fidel Castro, para organizar las movilizaciones indígenas en contra del gobierno boliviano.

"Desde la Casa Blanca me acusan de pertenecer a la mafia cocalera, que si Evo fuera presidente sería un gobierno narcoterrorista y ahora dicen que Venezuela me financia, pero yo solo pido que presenten las pruebas. Esas son simples acusaciones", añadió el líder indígena.

Organizaciones radicales como el MAS, la Central Obrera Boliviana y grupos indigenistas y campesinos han aumentado sus críticas al actual gobierno, al que acusan de no avanzar en la solución de las demandas populares.

Esos grupos hablan ya de posibles nuevas movilizaciones que, como en octubre pasado, cuando cayó el presidente Gonzalo Sánchez de Lozada en medio de choques que dejaron 59 muertos, incluyan huelgas indefinidas, cierre de carreteras y acciones de fuerza.